No hay mas ciego que el que no quiere ver

ni mas triste que un amor de alquiler

que convierte el corazón en un cadáver

al que no se puede conmover.

Y tu,... que decías que me querías...

que me lo aseguraste por activa y por pasiva...

¡Tú!... que lo eras todo para mi

Tú... hoy mi veneno y la puñalada definitiva.

Y así me veo ahora, sin vida, rota...

deseando morir al son de unas notas

y que en mi tumba pongan:

"aquí yace la más tonta"

la que confío cuando no debía

la que entregó su alma en vida

la que fue engañada, por quien mas quería

 

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