Sin sufrimiento

Por ser como soy, fui juzgada
por las decisiones tomadas
cuando todo te lo he dado
de la forma más abnegada.
Jamás te he pedido nada a cambio
bastante tuve con coleccionar tus agravios,
por acciones que consideré correctas
por intentar ser la mujer perfecta.
Mi tiempo junto a ti, algo me ha enseñado:
jamás volverán a someterme a su voluntad,
antes prefiero acabar con toda brizna de amistad
que seguir viviendo como un torturado.
Mucho te he amado, ¡bien lo sabe Dios!
pero reconozco, que más me quiero yo.
Llegue a perder el conocimiento,
hasta de mi propio ser
para convertirme
en el alimento de tu placer.
Hoy, vuelvo a ser la de siempre
la que ríe y llora, cuando está alegre
la que enamora sin pretenderlo
la que ahora vive, sin sufrimiento.











anikabell dijo
Nunca deberíamos dejar de ser quien somos, pero el amor nos vuelve un poco idiotas y no nos damos cuenta de muchas cosas, por suerte terminamos abriendo los ojos y dándonos nuevas oportunidades. Cierto que volveremos a ser idiotas, estas cosas del amor son así, no se puede remediar, pero...... más resabiasssssssss!!! jajajajajajajajajajajaja.
Oleeeeeeeeeee bien marcado ese poema, si ese chavalico no te aprecia, pues otra habrá que sí.. que te lo digo por experiencia, que somos muy mujeres pa tanto crio jajajajajajajajajaja.
Bechotes, reina.
Anabel.
2 Marzo 2009 | 12:30 PM