Solo pretendo no tener de ti nostalgia
saber, que si pongo de por medio distancia
conseguiré congelar mis malos pensamientos
y en el ínterin crear mis propios cuentos,
donde existan los finales felices
donde tú y yo, seamos algo más que cómplices.

Lugar en el que reine la alegría
donde hacer locuras sea el pan de cada día
los sueños no existirán,
todo deseo se convertirá en realidad
y nuestro amor no conocerá falsedades
ni disfrazadas infidelidades.

Al menos que mi fantasía
me traiga de nuevo tu sonrisa
y esa forma en que me miras
entre excitada y pícara.

Y seguidamente me tomas y me besas
¡y me arrancas la vergüenza!
entre suspiros y gemidos
de tus caricias y embestidas.

Entonces, solo entonces
vuelvo a congelar mis malos pensamientos
para no tener ese presentimiento
de que después de un tiempo
todo se tornará de color negro.