No es lógico pensar
que cuando el amor llama a mi puerta
yo salte por la ventana
intentado así anular
cualquier alianza romántica,
como si fuera alérgica
a todo compromiso
que implique un sentimiento
que ahora… no se si siento.

Y mi cabeza da vueltas
y se angustia y sopesa
si me reacción fue correcta,
o debo pararme y permanecer quieta
para dar un paso al frente
en la dirección correcta,
dejando de lado mis gestos paranoicos
que fijo es cosa del cosmos
que está en pleno caos
y a mí me aturden demasiado los astros…

O simplemente soy cobarde
pese a mis grandes alardes,
por temer demasiado
el que me vuelvan a hacer daño,
y aunque la vida me da palos
las lecciones que enseña
casualmente son ignoradas por esta extraña
en la que muchas veces me convierto
y que aun queriendo… no la entiendo.