¡Quiéreme!

No comprendo porque no me quieres
cuando yo me deshago al verte
si mi corazón siempre te suplica
hasta dejar mi voz afónica.
Nunca oí de tus labios esas palabras
a las que aferrarme como un salvavidas
ni un gesto con sentimiento
que me haga pensar que no es cierto.
¡Quiéreme!... Maldita seas….
que yo te doy mi vida, aunque no lo creas;
átate a mí con las hebras
que tejerán miles de promesas.
Bésame y siente
mi cuerpo como aliciente
que se excita y estremece
si de tu amor no está carente.














Iván dijo
Anda que no da rabia no ser correspondido! Cachis...!
Bonita forma de expresar esa impotencia
Saludos
13 Noviembre 2008 | 04:30 PM