Ya no es un hasta luego
se ha convertido en un adiós,
tengo que ser frente a tí un ciego
aun cuando se que te echaré de menos…

No hay en todo el cosmos
un lugar para el diálogo
sin enmarañarlo de falsos halagos,
para estrechar nuestros lazos...
para ser nosotros mismos...

He participado hasta el final del juego
consiguiendo un vacío lóbrego,
en el que mi corazón como un náufrago
se abandona resignado.

No padezco ni siento
ahora…soy fría como el viento.
Convertida en el testigo
de la bifurcación de un camino
por el que yo transito
al que tú... no te has adscrito.